En Lima, Perú, la inseguridad se ha disparado, al punto que se ha requerido el decreto de estado de urgencia en varias zonas de la ciudad. Al respecto, hay dos modelos para enfrentar el problema.
El primero es la estrategia de negociación bajo la mesa, aplicada, por ejemplo, por Bukele como alcalde de San Salvador. Implica, pero no se limita a coordinar puntos de baja supervisión policial, liberar miembros detenidos a cambio de ceses a la violencia, negociar con los extorsionadores, etc.
El segundo es la estrategia de manu dura, aplicada, por ejemplo, por Uribe en la lucha contra la violencia en Colombia. Implica, pero no se limita a, incremento de financiamiento y actividad policial, uso de fuerzas militares en zonas calientes, menos barreras al uso de violencia estatal contra criminales, etc.